PIRATAS de un mar digital

NOTA IMPORTANTE: Documento recibido por Briconsola días antes del cierre de Megaupload por
parte del FBI.
Parece que hablar de piratería es darlo
todo por supuesto, el mundo funciona así y, si quieres jugar, estas son las
reglas… Pero algunos inconformistas (como yo) seguimos sin encontrar desahogo ante
tamaña injusticia.
Siendo totalmente honesto, el otro día
buscaba información en Internet sobre uno de mis grupos predilectos: los
clásicos del Metal germano “Iron Savior”,
y cual fue mi sorpresa al ver que, antes de la fecha de lanzamiento oficial (dos
días previos, para ser exactos) el disco ya se encontraba en Internet. Evidentemente, lo
descargué tras encargar la copia física vía web.
¿Soy un pirata?, ¿un hombre de doble
moral? NO, en absoluto, pero creo que está muy mal planteado por mi parte, por
que sin ser consciente (en un primer momento) he dado de comer a la web que lo publica (la publicidad vive de
visitantes…)
y a la web que almacena los archivos que componen el
disco de mis adorados “hevilongos”.

Supongo que la auténtica injusticia y, el
escándalo real del asunto, no es que me descargue un disco (que
también está mal), es sin duda alguna, el acto horrendo de financiar a gente (webs o empresas) que no ha invertido un duro en producir
el disco, ni en distribuirlo, ni tan si quiera en componerlo o correr con los
gasto propios de esta valiente gesta… Entidades que “se forran” a costa del
trabajo de otros.
Más que buscar el enfoque de si
descargar/copiar está bien o mal, pretendo dar a conocer a ganadores y
perdedores de todo este asunto; gente que come y, en algunos casos, vive a
cuerpo de rey, a costa del trabajo de otros: ¿nos gustaría esto para con
nosotros?
Son muchas las ocasiones en las que me
pregunto ¿Cómo se puede dejar operar a nivel legal a
una empresa como Megaupload o Rapidshare (entre muchas otras), que viven del esfuerzo de
miles y miles de personas, sin reportarles nada a cambio. Es indignante que la
ley siempre mire hacia otro lado, pues recordemos que estas empresas almacenan
los millones de archivos que suben los usuarios (piratas o no) sin comprobar tan siquiera
si su contenido es legal, creando auténticas librerías de datos “robados”.

Con los videojuegos pasa exactamente
igual, es más, conozco a gente con una Wii (por poner un ejemplo sonado) a la cual han pirateado para ponerle un
disco duro, lleno de isos a reventar y, cuyo único
juego original es Wii sports…
Entiendo que el problema es juzgar el
comportamiento humano, pues no podemos evitar tomar gratis algo que tiene un
valor (hablo en términos generales, no todo el mundo es así
“constantemente”), supongo que si los bancos tienen caja fuerte, es por algo, o en
caso contrario, la tentación terminaría creando más ladrones de los
recomendables… somos humanos, esto no lo podemos cambiar.
Pero aunque la moralidad humana sea tan
cambiante e impredecible, incontrolable más bien, la moralidad de las empresas
si que se puede dirigir y cambiar; tan solo hay que hacerlas cumplir unos
requisitos muy básicos: no traficar y ganar dinero a costa de otros. Si alguien
se preocupara de amonestar seriamente a estas empresas, la piratería seria algo
mucho menos serio. Puedes encerrar a todos los que consumen droga, pero se
seguirá cultivando, sin embargo, si apresas a todos los que la cultivan, dejará
de existir.

En realidad, no me importaría que el peso
de este drama aplastara a los que descargan de forma compulsiva, pero el gran
problema y la parte que de verdad no entiendo es: ¿por qué lo tienen que pagar
los que compran originales?
Medidas de control en CDs
de audio, en juegos de PC (nº de instalaciones máximas, registro de
copia, conexión obligatoria…..) de vídeo consola (incluso
al comprar material para mi empresa he pagado el “puto”
canon) ¿Que
mundo es este? El mundo donde los que pagan, financian a los que no lo hacen,
esta es la cruda y triste realidad.
Este es el mundo de lo fácil, en el que lo
sencillo es siempre hacer recaer “la culpa” en el usuario legal, que es el que
paga… Sin embargo, si los gobiernos tomaran medidas al respecto, se mojaran y
señalaran a los auténticos culpables, sería menor la opresión hacia el que
tiene más derechos que obligaciones.
Pensaros muy mucho algo tan importante
como criticar, lo vemos hoy día con la ley SOPA o la ley SINDE que, aunque
desproporcionadas, son el único camino a seguir (con modificaciones, claro). Acaso, ¿a alguien que
compra películas, videojuegos o música le preocupa esta ley? Sí, pero muy poco,
le preocupan mucho más los que viven del aire y, por favor, nunca os pongáis de
su parte.

DESPEDIDA Y CIERRE
No estoy a favor de las leyes antes mencionadas,
simplemente digo que, al final, habrá que encontrar un sistema que corte de
raíz, y no será agradable. No os olvidéis que hasta día de hoy, siempre han
perdido los mismos: los que trabajan para nuestro ocio y diversión.
El cine se degrada, la música y el
videojuego también, el motivo es sencillo: todo tiene un precio y, algunos (demasiados) no están dispuestos a
pagarlo, aunque sí a disfrutarlo.
Hoy día, cuando vas con tu grupo a locales
donde poder tocar, te piden dinero, cuando antes lo pagaban ellos… Éste es el
valor generalizado de la música hoy en día, ¿dejaréis que siga pasando?
De todas formas y, para finalizar
mojándome un poco, creo que descargar algo “descatalogado” o que no está en
venta, es totalmente lícito, pues no existe otro cauce para conseguirlo, aun
con todo, existe material gratuito en cantidades industriales como para no
tener que buscar algo “pirata”. El egoísmo es un síntoma típico de la sociedad
actual: lo quiero, gratis y ya.