NINTENDO 64

Desmontar una Nintendo 64 no comporta mucha dificultad siempre y cuando dispongamos del
destornillador especial de Nintendo. Estos
destornilladores, como ya os he comentado en varias ocasiones, los podéis
encontrar facilmente en Internet.

Lo primero que debemos hacer para desmontar la consola es sacarle la tapita
del “expansión” y el cartucho de RAM, ya que sino más adelante nos estorbaría.
Para sacar el cartucho de RAM, nos basta un destornillador plano y hacer
palanca tal y como se ve en la foto siguiente (con cuidado de no rayar la consola).

Ahora sí que ya podemos girar la consola y sacar los tornillos que unen sus
carcasas, los famosos tornillos “Nintendo”.

Una vez separadas las carcasas veremos la consola con sus chapas de
refrigeración. No os asustéis, ya que la 64 tiene
tornillos para dar y tomar, no obstante, no se tienen que sacar todos. Lo que
sí debemos ser cautos es con saber donde va cada tornillo, ya que los hay con
varios tipos de rosca. Lo mejor la primera vez, es hacernos un esquema o
semejante.
En primer lugar
sacaremos los que fijan el slot del “expansión” y los
de sus chapitas de negativo.

Primero podemos sacar los dos rojos y seguidamente los azules. Sacando
estos últimos ya nos saldrán sus chapitas de negativo.

Ahora sí que ya podemos ir a destajo y sacar todo tornillo viviente
Menos los amarillos. Estos amarillos fijan los
disipadores principales y para llegar a la placa madre, no hace falta sacarlos.

Una vez sacados los tornillos, la placa madre ya se nos separará de la
carcasa inferior y con un poco de fuerza podremos separarle sus chapas de
refrigeración.
Ya está, siguiendo estos pasos ya podréis admirar el inmenso corazón de